Como en casa de unos amigos
Un B&B pequeño y muy acogedor a un paso de Campo de' Fiori. La habitación triple estaba perfecta para nosotros tres, limpia y con aire acondicionado potente. El desayuno con tartas caseras es una delicia. Paolo nos explicó cómo ir al Vaticano y nos reservó una trattoria buenísima. Se oye algo de ruido de la calle, pero nada grave. Muy recomendable.